En libertad seis de los siete detenidos en Urretxu y Zumárraga. Batasuna y Askatasuna ya denunciaron el montaje policial,
      Información publicada en GARA el 22 de diciembre de 2001.


      Seis de los siete detenidos en Urretxu y Zumarraga se encuentran en libertad

      El juez encarceló a Urrestarazu y dejó en la calle a Begiristain, Segurola y Aldama

      Seis de los siete detenidos el pasado lunes po0r la Policía española en Urretxu y Zumarraga se encuentran en libertad después de que el juez Moreno decretara ayer el encarcelamiento de Igor Urrestarazu y la puesta en libertad de Miren Josune Begiristain, Joseba Segurola y Asier Aldama, los cuatro que permanecían detenidos. Con esa operación, el Ministerio de Interior dio por desarticuladas «las estructuras de apoyo, tanto material como humano, del comando itinerante de ETA».Alazne BASAÑEZ | DONOSTIA

      El juez de la Audiencia Nacional española Ismael Moreno ordenó ayer el ingreso en prisión de Igor Urrestarazu y la puesta en libertad de Joseba Segurola, Asier Aldama y Miren Josune Begiristain, quienes comparecieron en la misma situación de incomunicación en la que se encontraban desde que fueron detenidos el pasado lunes por la Policía española en Zumarraga y Urretxu.

      Tras la decisión del juez Moreno, el operativo policial presentado por el Ministerio de Interior como una operación que «ha permitido el desmantelamiento de las estructuras de apoyo, tanto material como humano, del comando itinerante de ETA», se salda con el encarcelamiento de Urrestarazu y la puesta en libertad de las otras seis personas arrestadas. Los hermanos Luis Angel, Dorleta e Idoia Zabalo, quedaron en libertad sin cargos horas después de su detención.

      Urrestarazu, Begiristain, Aldama y Segurola fueron trasladados a primera hora de ayer a la Audiencia Nacional, donde comparecieron incomunicados ante el juez. Todos ellos negaron los hechos imputados y, según fuentes judiciales citadas por Efe, el magistrado acordó la puesta en libertad de tres de los ciudadanos vascos en contra de la petición del fiscal, que sólo pidió esa medida para Miren Josune Begiristain.

      «Llegar a casa cuanto antes»

      Moreno envió a la cárcel de Soto del Real a Igor Urrestarazu acusado de «colaboración con banda armada» por «haber facilitado infraestructura a un comando de legales de ETA», en el que fuentes policiales situaron a Ismael Berasategi, Xabier Zabalo y Ainhoa Barbarin. Estas tres personas no fueron localizadas en la redada policial.

      El titular del juzgado de instrucción número 2 de la Audiencia Nacional decretó la libertad bajo fianza de 100.000 pesetas para Asier Aldama e impuso a Begiristain y Segurola la obligación de comparecer en el juzgado cada quince días.

      De regreso a Euskal Herria, GARA pudo recoger las primeras impresiones de Aldama y Segurola. Acompañados de familiares y amigos que fueron a Madrid, expresaron su deseo de «llegar a casa cuanto antes».

      Aldama relató que fue detenido junto a Segurola en su domicilio. «Agentes de la Policía española entraron armados sobre las 00.30 y hasta las 03.00 no nos dijeron que estábamos detenidos. Fue entonces cuando nos esposaron y nos trasladaron a Donostia, no sé si a la comisaría o al Gobierno civil».

      Antes de su traslado a Madrid, «me facilitaron unas mantas sucias y un colchón» para pasar la noche, no así a Segurola que tuvo que hacer frente a las bajas temperaturas provocadas por la ola de frío con la ropa que llevaba cuando fue detenido. Diferentes también fueron las condiciones de su traslado a Madrid. Mientras Aldama fue sin esposas, Segurola realizó todo el viaje «esposado a la espalda y agachado». Las secuelas eran patentes ayer mismo. «Tengo las manos dormidas de lo prietas que me pusieron las esposas», manifestó a este periódico Joseba Segurola.

      Sin embargo, aseguró que «el trato recibido a manos de la Ertzaintza cuando fui detenido en 1998 fue bastante peor que el que he sufrido ahora. Entonces permanecí incomunicado tres días en Arkaute y fue peor».

      En su traslado a la Audiencia Nacional, a donde llegaron a las 08.00, Aldama recuerda que sufrió algunos empujones y que compareció incomunicado ante el juez Moreno, «que ni siquiera me miró. El abogado era de oficio y el fiscal pidió, directamente, prisión incondicional».

      Tras su comparecencia ante el juez, les levantaron la incomunicación y les comunicaron su situación procesal.

      Al anochecer, Asier Aldama, Miren Josune Begiristain y Joseba Segurola recibieron el primer ongi etorri en Zumarraga yUrretxu. Horas antes, las inmediaciones de ambas localides fueron escenario de un control policial. La Guardia Civil montó un dispositivo entre Zumarraga y Beasain, control que se sumó al establecido la víspera por la Er- tzaintza en Legazpia.

      Recibimiento al atardecer

      La llegada de los tres vecinos a Zumarraga-Urretxu coincidió con el desarrollo de una manifestación en la que participaron 300 personas. Aldama, Segurola y Begiristain fueron homenajeados en la Plaza Potros, donde se les ofreció un aurresku y ramos de flores. En una breve intervención, Begiristain subrayó que «tenemos que sacar a los que quedan dentro».

      Precisamente Askatasuna y Batasuna denunciaron el martes que el operativo policial que se saldó con siete detenciones era «un nuevo montaje policial».

      Durante la operación ordenada por el juez Carlos Divar se registraron los domicilios de los arrestados. Pese a las informaciones que aseguraron que las viviendas quedaron precintadas, todas ellas estaban abiertas.

      Tanto Askatasuna como Batasuna desmintieron el mismo martes distintos datos aportados desde el Ministerio de Interior. Subrayaron que «ni en ninguna de las casas ni a ninguno de los detenidos se les incautaron armas». Tampoco se precintó el domicilio ocupado por Ainhoa Barbarin, en la que entraron sin forzar la cerradura por lo que sus familiares apuntaron a que utilizaron la llave de Urrestarazu, compañero de la joven. Sí precintaron la vivienda de Ismael Berasategi y el taller de automóviles que regentaba junto a Xabier Zabalo. Estas tres personas no fueron localizadas en el transcurso de la operación.


      Batasuna sitúa las detenciones y las entregas en «la estrategia conjunta de los dos estados»

      A.B. | DONOSTIA

      La entrega temporal de Josetxo Arizkuren por parte de las autoridades francesas a las españolas, así como la operación policial desarrollada en Zumarraga y Urretxu reflejan «la estrategia conjunta de los estados español y francés en la que los ciudadanos vascos son tratados como mercancía», según subrayó ayer Batasuna en Donostia.

      Los mahaikides Karmele Aierbe y Shanti Kiroga afirmaron que ambos estados impulsan «todas las medidas policiales y judiciales que tienen en su mano» en aras a «desnaturalizar la naturaleza política del conflicto» y actúan en contra de todo lo que represente a Euskal Herria. Citaron, así, la entrega de Arizkuren, los movimientos que alejan aún más a los presos vascos, los ataques al euskara y la ley de universidades, entre otros. «El jacobinismo francés y el neofranquismo español quieren acabar con todo lo vasco», destacaron Aierbe y Kiroga.

      En esa estrategia situaron la conculcación y negación de derechos. Subrayaron que «mientras unos se ensalzan, otros se esconden» para apostillar que «tras las detenciones se oculta la tortura, motivo por el que Arizkuren ha estado en huelga de hambre». Calificaron de preocupantes las declaraciones de políticos vascos que loan las detenciones «sabiendo lo que sucede cuando están incomunicados».

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